Son tantos los blogs en los que se habla de SEO que este artículo me daba un poco de pereza, pero analizando mi entorno me he dado cuenta de que el problema no es cuánto saben de SEO los de SEO, o los que están interesados en saber. Sino que el resto del mundo cuando escucha la palabra SEO no sabe lo que es: es un problema de concepto.
El otro día, hablando con un amigo de mi padre que tiene una tienda física (y además me enteré de que dispone de ecommerce) me preguntó si yo trabajaba en SEO, le dije que no pero que si sabía del tema por mis estudios. Después de exactamente 1 minuto, me di cuenta de que a pesar de tener millones de datos sobre qué es el SEO y conocer la palabra no entendía en absoluto ni su significado ni lo que conllevaba.
Para él es un ente abstracto, que tiene que ver con Google pero no sabe cómo ni porqué, no entiende que es una estrategia a largo plazo y diaria, que lo que hoy funciona bien, mañana está obsoleto porque Google cambia las reglas.
En este escenario, nos encontramos con muchas personas que se aprovechan de estos pequeños comerciantes ofreciéndoles proyectos de SEO en una semana, cobrándoles un dinero por un trabajo que no servirá de nada sin el debido mantenimiento.
Dicho esto, ¿cómo le explicarías qué es SEO a tu abuelo?
Para mí, son estrategias que llevadas a cabo en una web, hacen que tu página se vea mejor en Google.
Entendamos internet como una gran tienda física donde puedes encontrar cualquier producto, y supongamos que Google es un dependiente que trabaja en esa tienda, como todos los dependientes él también quiere llevarse su comisión.
Ahora imaginemos cómo sería la conversación con mi abuelo:
– Abuelo, ¿te acuerdas cuando ibas a la tienda y le preguntabas al dependiente cuál era el mejor producto? Pues en internet, el producto es lo que quieres buscar, y el dependiente es Google, él va a decidir qué enseñarte y en qué orden.
– ¿Cómo funcionaba el proceso de compra? Tu ibas a una tienda, le decías a alguno de los dependientes qué producto querías comprar, o incluso que necesidad tenías y él te iba enseñando lo que tenían. Por ejemplo, cuando iba a ser el cumpleaños de la abuela y no sabías que regalarle, que el señor Raimundo te enseñaba perfumes y chales, y te fiabas de su criterio porque tu no tenías ni idea de gustos femeninos.
– ¿Antes las marcas qué hacían para que Raimundo te enseñase sus productos y no otros? Le regalaban cosas, le dejaban los productos más baratos, le invitaban a comer, … en definitiva, buscaban que estuviese contento con ellos.
Pues en internet funciona exactamente igual, El SEO es hacer lo que Google (el dependiente) necesita para estar contento y que te enseñe el producto de una marca, en vez del de los competidores, cuando un cliente quiera algo parecido.
El problema es que Google tiene unos gustos muy cambiantes y ya no vale con regalarle siempre algo en navidad, o invitarle a comer, sino que cada poco tiempo hay que ofrecerle algo diferente. Por eso cuando alguien trabaja en SEO tiene que estar al día de lo que quiere Google y trabajar para dárselo mejor o antes que el resto de competidores.

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