Algunas de las predicciones para el 2025 sobre la sanidad española afirman que en muchas ocasiones, el contacto de los pacientes con los doctores se hará de forma digital y que un 70% de los españoles realizará una consulta médica por conexión vídeo.
Pero, ¿es realmente algo posible, seguro y sostenible digitalizar algo tan importante como la sanidad? Si nos fijamos en Estonia podemos afirmar que sí es posible. Estonia es el país más digitalizado del mundo, el 77% de la población usa internet y por ejemplo un 98% de las transacciones bancarias se hacen de forma digital. (según expone Carlos Alberto Arenas en su artículo “Estonia el país con menos deuda pública y que más crece de Europa”
La sanidad en Estonia se basa en la tecnología y la conectividad, parten de un código de identificación de cada paciente con el que registran y pueden consultar las pruebas e historial. Esto permite acceder al historial de los pacientes y que sean atendidos de forma inmediata y ahorrar costes en realización de pruebas si ya se tiene determinada información.
En los hospitales los sistemas de reservas de quirófanos están automatizados y distribuyen los horarios y espacios en función del grado de importancia de cada operación, de forma que si surge una urgencia es el propio sistema el que optimiza el uso de los espacios, dando prioridad a las intervenciones más graves. Además, si llamas a una ambulancia ante una urgencia, mientras te desplazas al hospital los médicos que te van a atender pueden hacer un seguimiento de tu recorrido y estado en tiempo real para que estén preparados para atenderte una vez llegues.
La recogida de datos y el sistema de rellenado de datos de los expedientes es mucho más eficiente, pues avisa al médico si se le olvida rellenar algún campo importante y, además todas las intervenciones y pruebas quedan registradas automáticamente reduciendo el riesgo de extravío o pérdida de resultados.
Aunque, ¿todo el mundo puede acceder a los datos clínicos? La respuesta es No, el paciente decide qué médico o bajo qué condiciones se puede acceder a sus datos. Además cualquier persona que acceda a esa información queda registrada y se puede ver, de forma que si una persona detecta que han consultado sus datos y no está justificado puede denunciar a quién lo ha hecho sea quien sea, incluso si es la policía o cualquier clase de autoridad.
¿Qué hace que el sistema estonio funcione?
- Acceso a Internet como derecho humano básico: el suministro de internet es obligatorio.
- Identificación digital obligatoria y universal
- Transparencia: todas las operaciones dejan un rastro digital que se puede ver.
- Ciberseguridad: poseen la primera embajada de datos en Luxemburgo con una copia de seguridad de todo su sistema, y además en sus fronteras se encuentra el centro de excelencia para la ciberdefensa de la OTAN.
- Educación: desde pequeños reciben clases de tecnología, seguridad y responsabilidad digital.
¿Es rentable este sistema?
En 2017, con 672€ menos de inversión por habitante en sanidad que España, Estonia nos superó según el índice Euro Health Consumer.
A pesar de invertir más y triplicar a Estonia en tamaño, España solo es mejor en prevención y sistema farmacéutico, mientras que los estonios nos superan en derechos e información de los pacientes y en accesibilidad, los tiempos de espera para tratamientos y pruebas son menores.
Cabe destacar que estonia es el país con menos deuda pública de Europa, tan solo el 9% del PIB.
¿Cuáles son los problemas que presenta el sistema sanitario español para afrontar una transformación digital?
- Legislación actual de protección de datos.
- La sociedad no está educada: un alto porcentaje de la población es de edad avanzad ay no tiene formación digital.
- El sistema sanitario está organizado por comunidades, y un compromiso digital implicaría una conexión entre todos los territorios
- Existen centros públicos y privados, y sería necesario implicar a ambos.
- Las historias clínicas digitales no están completas y en muchos casos tampoco lo está la historia clínica física.
- Necesidad fuerte de inversión en instalaciones e infraestructuras.
La transformación digital es una realidad a la que nos tendremos que enfrentar en no mucho tiempo, y que afectará incluso a los derechos más básicos de la sociedad. El esfuerzo y los recursos necesarios son altos, pero parece que las ventajas y rentabilidad a largo plazo hacen de esta transformación algo sostenible.

Deja un comentario